FERCAM, el ‘Amazon manchego’

Cándido Da CostaSi existe un escaparate rural capaz de hacer confluir lo profesional con lo popular y ser un adelantado a cualquier tiempo, es la Feria Nacional del Campo de Manzanares (FERCAM), que este año cumple seis décadas de vida.

A lo largo de sus sesenta años, Fercam ha reflejado en cada una de sus ediciones la evolución del sector primario trayendo a sus exposiciones las últimas y más revolucionarias herramientas que la industria ha venido facilitando a las tareas agrícolas. Los frutos de la investigación, el desarrollo y la innovación han tenido siempre su cita anual en Manzanares, de manera que lo que empezó como una iniciativa privada prácticamente doméstica, que surgió de un grupo de empresarios, ha ido adquiriendo tal dimensión, que hoy se presenta con la universalidad que le proporcionan las nuevas tecnologías de la información para ocupar en las redes, en la nube, el lugar que le corresponde a razón de su relevancia analógica.

Este año empezó de una forma increíble. Todavía se oían los ecos de las protestas de nuestros productores reclamando la atención de los representantes institucionales y de la opinión pública sobre los precios ruinosos en la cadena alimentaria, cuando el mundo comenzó a detenerse para atajar la tragedia que un minúsculo organismo estaba extendiendo por la Humanidad. Y todos nos pusimos a cubierto menos los esenciales, aquellos que tienen en su mano la llave de la supervivencia. Hasta entonces habían sido invisibles. Pero la pandemia les dio cuerpo, presencia. Y esos tractores que unos días antes cortaban la circulación de las autovías para explicarnos que de lo que pagamos por la cesta de la compra ellos apenas ven unos céntimos, asumieron una tarea más. Además de trabajar contra el hambre de la humanidad, se pusieron también a luchar contra el contagio desinfectando las calles de nuestros pueblos.

Eran los esenciales, los que han estado ocupando la retaguardia, alejados del enemigo en cuyo frente han batallado los sanitarios. Agricultores, ganaderos, trabajadores de la industria agroalimentaria, transportistas, empleados de los establecimientos de alimentación y un largo etcétera, que se han desvivido para que los confinados estuviéramos perfectamente atendidos.

Conforme la sociedad se iba poniendo a cubierto, las instituciones públicas se afanaban en reaccionar adecuadamente para que todos siguiéramos a salvo, de manera que todo lo que comportara aglomeraciones de público había que suspenderlo. Y las ferias han sido las primeras en desaparecer.

Pero Fercam, con sus sesenta años de historia no podía interrumpir su andadura. El espíritu de la Feria Nacional del Campo de Manzanares ha respondido ante la pandemia y vuelve a rizar el rizo en su I+D+i. El resultado del trabajo de investigación, desarrollo e innovación del que viene dando claras muestras el sector agroalimentario en cada una de las ediciones de Fercam, no podía verse interrumpido.

Y Fercam, este año conmemora su sesenta aniversario con su primera edición virtual. Una vuelta de tuerca más. Los que hemos recorrido cada año los stands de la feria, utilizando el Molino de Radio Surco como campamento base, tomando conciencia de cómo iba avanzando el campo; los que hemos catado la calidad de los alimentos elaborados desde la tradición y la cultura gastronómica de nuestros pueblos; los que hemos ido conociendo cada vez mejor a nuestros agricultores gracias al foro que nos han proporcionado las organizaciones profesionales agrarias, este año vamos a poder recorrer un Fercam virtual que se adentra, después de los sesenta años, en una modernidad que va a ser pionera en el escaparate del sector agroalimentario.

El confinamiento ha ampliado el comercio hacia lo virtual acelerando un proceso comercial por internet que no era nuevo pero cuyo desarrollo llevaba un ritmo más lento. Desde la Concejalía de Ferias Comerciales se ha tenido la valentía de subir a la nube a la feria decana del sector primario en Castilla-La Mancha.

Manzanares tiene una ubicación privilegiada. Las autovías y la red de ferrocarril arropan a este municipio que cuenta con grandes empresas agroalimentarias que elaboran y distribuyen productos por todos los mercados, que dispone de suelo industrial suficiente para continuar por esta línea de progreso. Pero además ha sido capaz, con sus iniciativas económicas y culturales, de exhibir las tradiciones de una tierra que tiene en su vino, en su aceite, en su queso o en sus ovejas y sus corderos, una oferta con posibilidades para albergar la plataforma digital de venta directa que relacione a pequeños y medianos productores con el consumidor. Una iniciativa muy avanzada que tiene en proyecto la Consejería de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural.

En un tiempo en que los consumidores le hemos perdido el miedo a comprar por internet, Fercam se presenta como adelantada virtual con un coraje capaz de conformar el precedente del ‘Amazon manchego’.

¿Quién habló de interrupción…?

Enhorabuena.

Cándido da Costa.

Periodista.

Ir arriba