
Mientras todos esperamos que la normalidad se instaure definitivamente en nuestras vidas, la actividad agrícola y ganadera de nuestra provincia no cesa. Las estampas de los agricultores y ganaderos trabajando en el campo son de las pocas cosas que se mantienen intactas. Tampoco desaparecen, desafortunadamente, las zancadillas a las que estos profesionales se ven obligados a hacer frente cada día.
Es triste, pero la memoria es muy débil. Parece que nos hemos olvidado ya de la gran labor que el campo ha tenido durante la pandemia; un comportamiento ejemplar que ha permitido el abastecimiento de alimentos en cantidad y calidad. Lástima que el esfuerzo no sea recompensado y que un sector esencial tenga que estar en la diana de nuevos ataques que se suman a las viejas reivindicaciones enquistadas.
Por eso, la ofensiva de la Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (ASAJA) no se ha interrumpido. En el momento en el que todo estalló los tractores estaban tomando las calles para reivindicar, entre otras cosas, precios justos para los productos agroalimentarios. Por responsabilidad, los agricultores aparcaron su maquinaria hasta nueva orden. Tomaban el relevo las negociaciones en línea con las distintas administraciones. Meses en los que echaron humo móviles y ordenadores. Primero tuvimos que convencerles de que nuestra movilidad era básica para seguir trabajando. ASAJA defendió ante las administraciones la esencialidad de la actividad. Supo dar claridad al caos normativo inicial. Se enfrentó al reto de negociar para que continuara el flujo de las exportaciones de nuestros productos. También fue sustancial garantizar la mano de obra para asegurar la recolección de todas las cosechas.
Las conquistas de nuestra organización agraria van más allá. Con nuestras negociaciones hemos logrado que se revise y modifique la Ley de la Cadena Alimentaria para garantizar a los productores precios justos, nunca por debajo de los costes de producción. Asimismo, hemos conseguido que se mantenga el Sistema de Módulos para este 2021, además de que se eleve al 20% la reducción al rendimiento neto para el ejercicio 2020. ASAJA también ha conseguido una solución para la mayoría de los tractores afectados por la Inspección Técnica de Vehículos, y sigue trabajando para conseguir que la totalidad de los afectados puedan pasar la revisión y trabajar como venían haciendo estos años.
Logros que se consiguen con trabajo y con respaldo, como el que tiene ASAJA con sus socios. Como saben, la unión hace la fuerza para ser escuchados y respetados por las administraciones. De ahí que debamos animar a la gente a que se integre en ASAJA, esta gran familia que consigue resultados tan importantes para la viabilidad, competitividad y rentabilidad de las explotaciones agrarias, concienciando a la sociedad y exigiendo a los poderes públicos la defensa de un sector esencial en nuestra provincia.
Continuamos en la lucha contra el varapalo que supone para los regantes las nuevas tarifas eléctricas. También hacemos frente a las declaraciones que invitan a reducir el consumo de carne. Juntos, seguimos trabajando para sumar nuevos e importantes éxitos en materia de agua, tan esencial para el Alto Guadiana y todos los pueblos de la región asociados a esta cuenca; porque solo donde hay agua hay vida, porque solo así se puede luchar contra el despoblamiento. El agua es hoy, nuestro próximo objetivo.








